Molly Bair tiene cara de niña, orejas grandes de soplillo, altura de jugador de baloncesto y cuerpo de adolescente desgarbado. Sin embargo, es la modelo que se rifan todas las firmas de moda.
Debido a su peculiar físico, a lo largo de sus 17 años de vida ha tenido que aguantar que la llamen una larga lista de calificativos desagradables entre los que se encuentran: alienígena, rata, mantis religiosa, gremlin, duende, demonio o goblin.

Exactamente los mismos atributos físicos que la han llevado también a fichar con la prestigiosa agencia ELITE y a desfilar para Alexander McQueen, Balenciaga, Alexander Wang, Prada, Gucci o Chanel, donde, además, fue la elegida para llevar el vestido de novia que cierra el desfile.
PUBLICIDAD
Lo más curioso es que Molly nunca había tenido la percepción de que su cuerpo fuera tan peculiar. Ni tampoco interés en la moda. Además de ir al instituto, jugaba al tenis y era, como se describe ella misma, una uniceja con gafas y camiseta de Yoda que ha acabado en la portada de Vogue Italia.
PUBLICIDAD

Su belleza radica en su diferencia, en esa belleza exótica de persona que viene de otro planeta. De persona que pertenece a otra especie. En su cara de niña de 10 años atrapada en un cuerpo de 1,82 metros.

Por eso, la historia de Molly no ha de leerse como la historia del patito feo que se convierte en cisne sino como la prueba de que la belleza necesita de algo más para no ser aburrida.
Esperamos que este post haya sido de mucha ayuda para ti, de ser así compártelo con familiares y amigos a través de los botones de nuestras redes sociales
¡El Equipo Investigador de Web HOSTING te lo agradecerá!
¡El Equipo Investigador de Web HOSTING te lo agradecerá!
Nos encanta leer tu opinión, Deja un comentario
![Blog La Nación [Argentina]](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiLZ7_qzpWZ4QvetbShvv8TnRigyX0jro6dTO0Hm_jlnD_a5necjM76tGx3rXBcsOKeDkPFF643LJZmrCgd7SkhWVYwXGHl0vCjMn0ZKJOkmD6bbRWmvUV6PfPMd4FxLOLcbozoos8sAHk/s1600/PORTADA+VIVEDIGITAL+BLOGGER.png)